jueves, 17 de octubre de 2019

La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria (TAC) que suppone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.
Normalmente comienza con la eliminación de los carbohidratos, ya que existe la falsa creencia de que engordan. A continuación rechaza las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a casos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductas asociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso de ejercicio físico.
Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. En España hay unos 250.000 casos de anorexia diagnosticados. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo. Todo esto tiene consecuencias graves en la relación del enfermo con su entorno.
Es importante distinguir la anorexia de otros trastornos alimentarios muy frecuentes aunque más leves. El 80 por ciento de los jóvenes pasan por etapas en las que empeora su relación con los alimentos y los evitan, lo que no indica en ningún momento que estén desarrollando la enfermedad.
La edad de inicio de la anorexia se sitúa en la primera adolescencia, en torno a los 12 años, si bien la población más afectada se encuentra entre los 14 y 18. Es más frecuente en las clases sociales media y media-alta.
En un 95 por ciento de los casos la anorexia afecta a mujeres jóvenes, aunque en los últimos años se ha producido un aumento en hombres, en mujeres adultas y en niños. Los hombres tienen más posibilidades de ocultar el trastorno ya que no están sometidos a un juicio social tan fuerte. Esto favorece que el tratamiento sea más difícil, pues la enfermedad se diagnostica cuando ya se encuentra en un estado muy avanzado.
Existen colectivos más propensos a sufrir estos trastornos, es el caso de las gimnastas, las bailarinas o las modelos. En la anorexia nerviosa se pueden distinguir dos subtipos:
  • Subtipo restrictivo: La reducción de peso se consigue mediante dietas o ejercicio físico intenso y el enfermo no recurre a sobreingestas, atracones o purgas.
  • Subtipo bulímico: El enfermo recurre a las purgas aunque haya ingerido una pequeña cantidad de alimento.

que es la anorexia

  • La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria (TAC) que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos.
    Normalmente comienza con la eliminación de los carbohidratos, ya que existe la falsa creencia de que engordan. A continuación rechaza las grasas, las proteínas e incluso los líquidos, llevando a casos de deshidratación extrema. A estas medidas drásticas se le pueden sumar otras conductas asociadas como la utilización de diuréticos, laxantes, purgas, vómitos provocados o exceso de ejercicio físico.
    Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. En España hay unos 250.000 casos de anorexia diagnosticados. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo. Todo esto tiene consecuencias graves en la relación del enfermo con su entorno.
    Es importante distinguir la anorexia de otros trastornos alimentarios muy frecuentes aunque más leves. El 80 por ciento de los jóvenes pasan por etapas en las que empeora su relación con los alimentos y los evitan, lo que no indica en ningún momento que estén desarrollando la enfermedad.
    La edad de inicio de la anorexia se sitúa en la primera adolescencia, en torno a los 12 años, si bien la población más afectada se encuentra entre los 14 y 18. Es más frecuente en las clases sociales media y media-alta.
    En un 95 por ciento de los casos la anorexia afecta a mujeres jóvenes, aunque en los últimos años se ha producido un aumento en hombres, en mujeres adultas y en niños. Los hombres tienen más posibilidades de ocultar el trastorno ya que no están sometidos a un juicio social tan fuerte. Esto favorece que el tratamiento sea más difícil, pues la enfermedad se diagnostica cuando ya se encuentra en un estado muy avanzado.
    Existen colectivos más propensos a sufrir estos trastornos, es el caso de las gimnastas, las bailarinas o las modelos. En la anorexia nerviosa se pueden distinguir dos subtipos:
    • Subtipo restrictivo: La reducción de peso se consigue mediante dietas o ejercicio físico intenso y el enfermo no recurre a sobreingestas, atracones o purgas.
    • Subtipo bulímico: El enfermo recurre a las purgas aunque haya ingerido una pequeña cantidad de alimento.




Prevención de la anorexiaExisten una serie de conductas de riesgo que pueden ayudarnos a detectar un posible caso de anorexia. Como en cualquier enfermedad, uno de los secretos del éxito yace en la pronta actuación. La siguiente es una lista de dichos comportamientos que deberían hacernos saltar las alarmas:
-       Cambios drásticos en las costumbres alimentarias-       Dietas excesivamente estrictas
-       Saltarse las comidas
-       Reducir las cantidades de comida
-       Rechazo categórico a alimentos altamente calóricos
-       Abusar de los laxantes
-       Vomitar con mucha frecuencia
-       Atracones
-       Una preocupación desmesurada por la imagen
-       Uso de productos adelgazantes-       Fuertes pérdidas de peso
-       Amenorrea
-       Pérdida de cabello
-       Frío constante
-       Mareos
-       Cambios de actitud
Consecuencias de la anorexiaLa anorexia tiene consecuencias que no se limitan a la pérdida de peso. La malnutrición y la débil alimentación provocan graves problemas físicos. De hecho, la persona anorexica posee numerosas carencias en vitaminas, proteínas o ácidos grasos.
Esto puede provocar trastornos metabólicosperturbaciones neurológicas¸ daños cardiovasculares, problemas renales, pérdida de cabello, mareos, etc. También son frecuentes los problemas de osteoporosis que provocan decalcificación de los huesos, fracturas óseas y, en algunos casos, el desgaste y la caída de los dientes.
Se han constatado consecuencias psicológicas en los enfermos de anorexia, como una depresión, una pérdida de la alegría de vivir, una bajada de la libido, un temperamento colérico o dificultades de concentración. Socialmente, esto se traduce a menudo por un aislamiento y un alejamiento de la familia y de los parientes.
-       Depresión-       Inseguridad
Causas de la anorexia
La anorexia es una enfermedad compleja que carece de una causa única. En general se produce por un conjunto de causalidades propias del paciente. En función de su naturaleza, podemos distinguir las siguientes:
Causas socioculturalesVivimos en una sociedad en las que la imagen tiene una importancia desmesurada. La publicidad, los cánones de belleza han establecido la delgadez como valor que confirma tanto la identidad de las personas como de su éxito. El mensaje de que sin ser delgado no se puede ser feliz ni tener relaciones sociales satisfactorias es omnipresente. Esta presión lleva a muchos pacientes a desarrollar trastornos alimentarios como la anorexia, entre otros.
Causas individualesAunque no existe un perfil único de pacientes de anorexia, existe una serie de rasgos que se repiten con cierta frecuencia:
-       Falta de independencia
-       Miedo a madurar
-       Autoestima bajo
-       Perfeccionismo y autocontrol extremos
-       Sentimiento de culpa por haber comido
-       Aislamiento social
Síntomas de la anorexiaLos síntomas pueden ser muy variados, así como sus causas. Cabe destacar los siguientes:
-       Rechazo a mantener un peso que se corresponda con lo normal según la edad y altura del paciente
-       Pérdida severa de peso-      Distorsión de la imagen que el paciente tiene de si mismo, considerando tener sobrepeso aun cuando tiene un peso muy por debajo de lo normal.
-       Aislamiento social
-       Obsesión con la apariencia, la cual se convierte, en la mente del paciente, el criterio que determina todos los aspectos de la vida.
-       Problemas de concentración
-       Tendencia a comer solo o a escondidas.
-       Aumento excesivo del ejercicio físico
-       Consumo abusivo e injustificado de laxantes y diuréticos-       Problemas menstruales, amenorrea









Trastornos alimenticios tipos fundamentales

Las personas que padecen un trastorno alimenticio se caracterizan por tener hábitos de alimentación irregulares y una preocupación excesiva hacia la forma y el peso corporal, lo que termina por provocar daños en su salud física y en el funcionamiento psicosocial.
Se ha estimado que entre el 0.9% y el 2.0% de las mujeres y el 0.1 y 0.3% de los hombres van a desarrollar anorexia en algún momento de sus vidas. Con relación a la bulimia, esas cifras pueden ser de entre 1.1% a 6% en las mujeres afectadas y 0.1% a 0.5% en los hombres. Datos que apuntan a millones de personas que ponen en riesgo su salud y en muchos casos, su vidEl problema se hace mucho mayor cuando se analiza el impacto de todos los trastornos alimentarios y de la ingestión de alimentos que recoge el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales en su quinta versión (DSM-V). Estos son:
Pica Consiste en al apetito y consumo de sustancias sin valor nutritivo, como papel, tierra o pintura. Es más común en la infancia, especialmente en las personas con discapacidad intelectual y puede ocasionar intoxicaciones debido al consumo de sustancias tóxicas, o lesiones en el sistema gastrointestinal ocasionadas por la presencia de objetos punzantes o cortantes.
Trastorno por rumiación Consiste en la regurgitación del alimento, es decir, la persona con trastorno por rumiación vuelve a traer a la boca alimentos anteriormente ingeridos, masticándolos y, dependiendo del caso, volviéndolos a tragar o arrojándolos fuera. Es más común en la infancia y puede traer como consecuencia déficits nutritivos, bajo peso y caída de los dientes, entre otras alteraciones.
Trastorno de Evitación/Restricción de la ingestión de alimentos Es un trastorno de la alimentación que se manifiesta por la negación y evitación de ingerir alimentos, en ocasiones debido a características como el color, el olor o la textura. Como consecuencia, la persona afectada tiene déficits nutricionales que en algunos casos pueden poner en riesgo su vida. El trastorno de Evitación/Restricción de la ingestión de alimentos es también más común en la infancia, aunque puede surgir y persistir en la adultez.
Anorexia Nerviosa Trastorno que se caracteriza por la pérdida significativa de peso teniendo en cuenta lo considerado mínimamente normal, un miedo intenso a ganar peso o llegar a la obesidad y, en algunos casos, alteraciones en la percepción objetiva del cuerpo. Es más común en las mujeres y su pico de incidencia y prevalencia se da en la adolescencia y primera juventud. Las consecuencias de la anorexia pueden ser mortales si el trastorno no es tratado adecuadamente.
Bulimia nerviosa Las personas con este trastorno ingieren grandes cantidades de comida en poco tiempo, algo que se conoce como atracón, teniendo la sensación de que no pueden controlarlo. Como consecuencia desarrollan conductas compensatorias que buscan minimizar la ganancia de peso, por ejemplo, provocándose el vómito. Al igual que la anorexia, suele desarrollarse en la adolescencia y primera juventud y aumentar significativamente el riesgo de muerte.
Trastorno de atracones En el trastorno de atracones la persona tiene episodios frecuentes de ingesta descontrolada de comida, superior a lo que se considera normal para su edad y circunstancias. Durante estos episodios la persona tiene la sensación de no poder controlarlos. Al contrario de la bulimia nerviosa, no se asocia a conductas compensatorias. El trastorno de atracones está asociado a más riesgo de enfermedades cardiovasculares y otros trastornos asociados a la obesidad.
Otros trastornos alimentarios o de la ingestión de alimentos especificado o no especificado Categoría reservada para los casos en que existan alteraciones de la alimentación que no cumplan con los criterios diagnósticos especificados para los trastornos anteriormente mencionados, pero que afecten significativamente el bienestar de la persona. 


trastornos alimenticios anorexia

El diagnóstico no es fácil ya que muchos de los síntomas pueden ser confundidos con los de otras patologías: hiper o hipotiroidismo, diabetes mellitus, tumores cerebrales, problemas gastrointestinales y la enfermedad de Addison.
Los síntomas son tan variados que la primera consulta siempre corresponde al tratamiento de alguno de ellos de forma aislada. Es decir, si se detecta amenore se acudirá al ginecólogo. También hay que tener en cuenta que el paciente tiende a ocultar el verdadero problema, lo que dificulta significativamente el diagnóstico.
Por lo tanto, para realizar un diagnóstico correcto será necesaria una exploración física completa y un examen psiquiátrico que aporte información sobre la manera en la que el paciente se relaciona con la comida y con su propio cuerpo: cómo controla su peso, si cree que está gordo o delgado, cada cuanto tiempo se pesa o si tiene vómitos.
¿Cómo se comporta?Resulta complicado describir una conducta general, aunque existen rasgos que son comunes en todos los enfermos. Recurren normalmente a cualquier dieta y la realizan sin asesoramiento médico. Como la dieta no es equilibrada aparecen los primeros signos de fatiga y los vómitos. Piensan en no comer aunque tengan hambre y se niegan a reconocer que se encuentran mal o tienen algún problema.
¿Por qué son interactivos?La hiperactividad es una de las características más comunes de la anorexia . Frente al aspecto triste y envejecido de los anoréxicos, sorprende el derroche de energía y una capacidad funcional aparentemente normal pero falsa.
Las actividades deportivas son obsesivas y no se restringen a los gimnasios o polideportivos, sino que se trasladan también al hogar, donde pueden pasar horas haciendo gimnasia. Casi siempre emplean su tiempo en una única actividad, bien los estudios o el deporte.
En principio la hiperactividad responde al deseo de quemar calorías y controlar el cuerpo, pero esta conducta puede tener otras explicaciones y puede ser utilizada para justificar el aislamiento social o evitar la ansiedad.
En la mesa intentan disimular y hacen creer a los demás que comen cuando no lo hacen. Normalmente procuran no comer con el resto de la familia para no verse presionados. Se sirven muy poca comida y todo lo relacionado con los alimentos les crea ansiedad. Ante los consejos y advertencias sobre su salud se muestran irritables.
Las relaciones sociales también se ven afectadas por esta patología. Los enfermos intentan evitar las situaciones que aumentan su ansiedad y restringen sus contactos sociales para no verse juzgados. Esto lleva a cierta fobia social que merma sus relaciones con los demás. También se registra una disminución de las relaciones sexuales y una falta de interés por las mismas.
Sus pensamientos son muy negativos, se muestran tristes y deprimidos. Su autoestima es baja, ya que la identifican con su propio cuerpo, al que temen porque creen que no pueden mantenerlo bajo control. Sus ideas son repetitivas y giran en torno a la comida y el peso, tienen comportamientos rituales y obsesivo-compulsivos.
Duermen poco, no les gusta permanecer sentados y llegan a comer o a estudiar de pie para quemar calorías. Casi siempre emplean su tiempo en una única actividad, bien los estudios o el deporte, cuya práctica suele ser abusiva y descontrolada.


Al considerar un tratamiento, se ha dado el primer paso y más importante hacia la recuperación: se ha comprendido que existe un problema, eso requiere mucho coraje.
Durante una intervención y tratamiento eficaces, se puede ayudar a suavizar la presión destructiva que la anorexia y otros trastornos de la ingesta ejercen en las pacientes y allegados. Un buen programa de tratamiento no ofrece una curación de la noche a la mañana pero si ofrece esperanza.



Creado por:Maria Chanel Rodrigues

Profesora: Elvira Linares Rivas 

Emsad  Villareal